Un reporte publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas señala que ese crecimiento inflacionario se debió, principalmente, a un importante incremento en los precios de la energía y a una aceleración del 3,7 al 4,4 por ciento en las cotizaciones de los alimentos no procesados.
Sin embargo, los precios de los servicios recreativos, culturales y de cuidado personal bajaron ligeramente, desde 4,9 hasta 3,0 puntos porcentuales, los del transporte pasaron del 2,8 al 2,4 por ciento, mientras que los relacionados con la vivienda también cayeron de manera moderada, desde un porcentaje de 4,5 hasta los 4,2 puntos.
En marzo de este año, la inflación subyacente, que se estima excluyendo los precios de la energía y de los alimentos no procesados, se desaceleró del 2,4 al 1,9 por ciento, mientras que la calculada sin considerar la energía pasó desde 2,5 hasta 2,1 puntos porcentuales.
En marzo de 2026, los precios de los bienes registraron una aceleración interanual del 0,1 al 0,7 por ciento, mientras que las cotizaciones de los servicios descendieron desde 3,6 hasta los 2,8 puntos porcentuales, por lo que el diferencial de precios entre ambos sectores bajó desde 3,8 hasta el 2,1 por ciento.
Por otra parte, los expertos del Istat observaron que la tasa de variación interanual de los precios de los alimentos, los productos para el hogar y el cuidado personal mostró una aceleración moderada del 2,0 al 2,2 por ciento, agrega la fuente.
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