Swiatek, cuarta del ranking mundial, que se desvinculó recientemente de su entrenador Wim Fissette tras su prematura eliminación en Miami, se presentó en la isla mallorquina acompañada de Francisco Roig, histórico colaborador de Rafael Nadal, para afinar detalles técnicos y mentales de su tenis.
Entre ejercicios de precisión y sesiones estratégicas, Swiatek trabaja en recuperar la agresividad y consistencia que la llevaron a 25 títulos de la WTA, incluyendo seis Grand Slam.
“Rafa es mi ídolo y la persona a la que puedo acudir si necesito ayuda”, declaró Swiatek, subrayando la confianza que deposita en la experiencia del español, quien la recibió con los brazos abiertos y elogió su compromiso.
«¡Disfruta de tu estancia aquí! Esperamos que te sientas como en casa», escribió en sus redes sociales Nadal, considerado ampliamente como el mejor tenista de la historia en pistas de tierra batida y dueño de 92 títulos, entre ellos 22 Grand Slams.
Los entrenamientos se desarrollan en un ambiente de respeto y complicidad, donde cada golpe y cada movimiento se analiza con la precisión de un reloj suizo, buscando reencender la chispa competitiva de la polaca.
Este capítulo en Manacor representa un punto de inflexión para la tenista de Varsovia, de 24 años, quien busca transformar la adversidad en aprendizaje y reaparecer en la gira europea sobre polvo de ladrillo con una versión más sólida, confiada y decidida, dispuesta a reconquistar el terreno perdido y a recordar al mundo por qué alguna vez fue considerada intocable.
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