«Hago un nuevo llamamiento a las partes en conflicto, a toda la comunidad internacional y al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), liderado por su director general, para que prevengan cualquier acción agresiva en la zona del reactor nuclear en funcionamiento”, precisó el directivo.
El reactor sigue operativo, los iraníes lo necesitan desesperadamente y es vital para el suministro eléctrico de la planta, declaró Lijachov.
Ante la complejidad del conflicto armado y las posibles provocaciones, el funcionario ruso instó a todas las partes involucradas a hacer esfuerzos para evitar riesgos y una escalada en torno a esta instalación nuclear en funcionamiento.
El 4 de abril Irán informó que se había llevado a cabo otro ataque en el área cercana a la central nuclear de Bushehr.
Un proyectil cayó cerca de la planta, que ocasionó la muerte de uno de sus guardias de seguridad; sin embrago, las instalaciones principales no resultaron dañadas, de acuerdo con fuentes iraníes.
Al comentar lo sucedido, los representantes de la organización señalaron que las ofensivas a las instalaciones de centrales nucleares y zonas adyacentes son inaceptables, ya que albergan equipos críticos para la seguridad nuclear.
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