En un comunicado, el Comité Internacional de Rescate denunció que “cientos de miles de niños en todo el Líbano han soportado la angustia de los repetidos desplazamientos”.
Desarraigados por primera vez durante las hostilidades de 2024, muchos ahora se enfrentan nuevamente a la misma incertidumbre, alertó.
La organización señaló que más de un millón de personas huyeron de sus hogares durante la actual escalada, de los cuales unos 350 mil son menores de edad.
Las familias se ven obligadas a compartir espacios confinados con extraños, mientras sufren por la falta de espacio, acceso a las necesidades básicas y tensión psicológica acumulativa, subrayó.
Por su parte, World Vision se mostró “profundamente alarmada por el aumento de ataques aéreos” israelíes.
Esta última escalada coloca a niños y familias que ya son vulnerables en un riesgo inmediato y creciente de sufrir daños, afirmó.
El grupo criticó la intensificación de los bombardeos en zonas densamente pobladas de Beirut y otras áreas.
Tal situación obligó a las familias a huir de sus hogares en busca de seguridad en refugios superpoblados, en las calles, en tiendas de campaña y automóviles, o en comunidades de acogida que ya están bajo presión, advirtió.
La ONG aseguró que “el acceso humanitario sigue limitado o totalmente bloqueado debido a la inseguridad, los daños a la infraestructura y las restricciones de movimiento”.
Al mismo tiempo, los servicios esenciales, incluido el acceso a la atención sanitaria, el agua potable, la educación y la protección infantil, se encuentran bajo grave presión a medida que las necesidades siguen aumentando, apuntó.
World Vision llamó a reducir “inmediatamente las hostilidades y trabajar por una paz duradera”.
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