Seis meses después del anuncio del alto en ese territorio, la crisis humanitaria se está olvidando a medida que la atención del mundo se desplaza hacia otras partes del Medio Oriente, alertó la ONG en un comunicado.
El organismo señaló que las condiciones dentro de Gaza se deterioran a un ritmo alarmante.
Más de dos millones de personas siguen desplazadas en ese enclave costero, la mayoría se refugian en tiendas de campaña improvisadas mientras enfrentan inundaciones y tormentas en invierno y altas temperaturas en verano, subrayó.
El Comité destacó que “las familias se ven obligadas a sobrevivir sin acceso a los suministros más básicos y vitales, despojadas de los bienes esenciales necesarios para vivir con seguridad y dignidad”.
Las personas siguen atrapadas en un ciclo de violencia por los continuos ataques aéreos y las operaciones militares, que ponen en peligro sus vidas, criticó la institución.
Asimismo, advirtió que “la infraestructura básica, como la salud, los servicios de agua y las operaciones de ayuda, siguen viéndose gravemente limitadas”.
En ese sentido, señaló que el sistema de salud en la Franja de Gaza prácticamente se derrumbó.
El 94 por ciento de los hospitales en el territorio fueron destruidos o dañados en los ataques israelíes, destacó.
Los centros de salud carecen de recursos y son cada vez más incapaces de brindar una atención adecuada, mientras la destrucción de las escuelas dejó a los niños frente a un futuro incierto, apuntó.
El IRC llamó a la comunidad internacional a evitar más pérdidas de vidas y consideró esencial aumentar la financiación y la ayuda internacional para proteger a los civiles, garantizar la seguridad de los trabajadores humanitarios y restablecer las evacuaciones médicas.
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