Según la revista Science, los mamíferos comercializados tienen más del 40 por ciento de probabilidades de albergar patógenos que infectan a las personas, y las especies acumulan más patógenos compartidos cuanto más tiempo permanecen en el comercio.
Los expertos subrayan que las interacciones cercanas entre humanos y animales salvajes crean vías para la propagación de parásitos y patógenos, que en ocasiones desencadenan epidemias y pandemias.
Este comercio fue relacionado con brotes que van desde el VIH y el ébola hasta la Covid-19 y la varicela, argumentaron los investigadores de la Universidad de Friburgo, Alemania, y la de Lausana, Suiza.
De esta forma, descubrieron que, entre las dos mil 79 especies de mamíferos involucradas en el comercio mundial, el 41 por ciento compartía al menos un patógeno con los humanos, en comparación con solo el 6,4 por ciento de las no comercializadas.
Precisan los especialistas, que los mamíferos comercializados tienen 1,5 veces más probabilidades de albergar patógenos transmisibles a los humanos.
Las especies presentes en los mercados de animales vivos y, en menor medida, las involucradas en el comercio ilegal, albergan más patógenos que las que se comercializan exclusivamente como productos o legalmente.
La comercialización de la vida silvestre, es la segunda mayor amenaza directa para las especies después de la destrucción del hábitat, y aunque mueve millones de dólares anuales puede provocar epidemias y pandemias a veces letales para el ser humano.
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