Este avance que utiliza un mínimo de datos con una o dos mediciones desde la Tierra. Resulta un avance especialmente relevante en un contexto de creciente número de satélites en órbita, donde cada segundo es crucial para evitar colisiones
La innovación permite rastrear casi en tiempo real los satélites activos y predecir las trayectorias de los llamados desechos espaciales, reduciendo el riesgo de colisiones en órbita.
Actualmente, se estima que alrededor de cinco mil satélites maniobrables operan en órbitas cercanas a la Tierra. Estos modifican constantemente su trayectoria para ajustar su posición, evitar fragmentos o cumplir nuevas tareas.
Sin embargo, los métodos tradicionales requieren múltiples observaciones y más tiempo, lo que incrementa el riesgo de aproximaciones peligrosas.
El nuevo enfoque demuestra que basta con una o dos mediciones breves para calcular la órbita tras una maniobra. Según el propio investigador, el sistema funciona de forma similar a la navegación por estrellas, pero utilizando modelos matemáticos avanzados.
El algoritmo emplea series de mediciones de pocos segundos o minutos para reconstruir completamente la maniobra: cuándo y cómo se activó el motor, cómo cambió la órbita y hacia dónde se dirige el objeto.
Además, el método permite estimar perturbaciones no registradas que afectan a objetos pasivos, como etapas de cohetes o fragmentos con gran superficie, cuya trayectoria es difícil de prever con modelos tradicionales.
Los resultados ya han sido probados con datos reales de satélites geoestacionarios, mostrando un margen de error de apenas fracciones de porcentaje. El método está listo para su aplicación práctica en centros de seguimiento espacial.
oda/gfa













