“El 13 de abril en la madrugada, Jorge Glas presentó en prisión un episodio agudo con pérdida de conciencia, fiebre y signos compatibles con un evento neurológico, una crisis convulsiva. Horas sin atención médica. Sin protocolo de emergencia. Sin traslado hospitalario”, informó Vera este miércoles en su cuenta de X.
Según advirtió, el estado de salud del exvicemandatario sería de alta complejidad, sin un diagnóstico claro, y su vida estaría en riesgo bajo custodia del Estado ecuatoriano.
La abogada adjuntó a su publicación un documento que correspondería a un parte médico sobre el estado de Glas y señaló que el diagnóstico oficial habría sido reducido a “mareo y desvanecimiento”.
La asambleísta Viviana Veloz, de la Revolución Ciudadana (RC), afirmó que la situación de Glas “no es un tema político, es un tema humano” y exigió “garantías, respeto a sus derechos y vigilancia internacional urgente”.
El también legislador de la RC Xavier Lasso recordó la situación de Glas justo cuando se cumplen 10 años del devastador terremoto de Manabí y la crisis energética del país, dos temas de los cuales se ocupó durante su periodo como vicegobernante de Rafael Correa.
“Todo esto es paradójico porque la escasa electricidad que hoy tenemos es gracias a las hidroeléctricas que Glas impulsó, al igual que la reconstrucción de Manabí y #Esmeraldas. Pero es el irracional odio político lo que lo mantiene preso. Y ese “sentimiento” proviene de las élites que actualmente gobiernan Ecuador”, apuntó Lasso.
La semana pasada, más de 350 artistas, intelectuales, políticos y académicos de 30 países exigieron la liberación de Glas y el respeto al derecho internacional por parte del Gobierno de Daniel Noboa.
El pronunciamiento, divulgado por el Comité Internacional por la Libertad de Jorge Glas y el Observatorio del Lawfare, reúne firmas de exmandatarios, legisladores, juristas, académicos y defensores de derechos humanos que califican al exmandatario como “preso político”.
Entre los firmantes destacan el periodista australiano fundador de Wikileaks Julian Assange, el músico Roger Waters y el líder político francés Jean-Luc Mélenchon.
Señalan que el caso de Glas evidencia una persecución judicial y advierte sobre su estado de salud y condiciones de reclusión en la Cárcel del Encuentro, penitenciaría de máxima seguridad construida por Noboa en la provincia ecuatoriana de Santa Elena.
“Pese a que no existen pruebas en su contra, Jorge Glas cumplió el 100 por ciento de su condena acumulada por los casos denominados Odebrecht y Sobornos”, sostiene el texto.
Añade que “para mantenerlo preso, se fabricó un expediente llamado Reconstrucción de Manabí y, sin una sola prueba en su contra, continúa detenido”.
Asimismo, el documento cuestiona la incursión policial en la embajada de México en Quito el 5 de abril de 2024, donde Glas se encontraba asilado y fuerzas policiales irrumpieron violentamente para aprenderlo, un hecho repudiado por la comunidad internacional.
ro/avr













