Así lo aseguró ante la Comisión de Ambiente de la Cámara de Diputados, adonde concurrió a pedido de la oposición.
Ortuño dijo que los niveles de trihalometanos en el agua que suministra la estatal Obras Sanitarias del Estado (OSE) volvieron a la normalidad en abril.
Se trata de subproductos ocasionados por niveles de cloración del vital líquido, a los que hubo que recurrir durante una coyuntura de déficit hídrico en vías de solución.
El titular de Ambiente estimó que la situación de las reservas se normalizarán en mayo, y aseguró prosigue el monitoreo permanente.
Los niveles de trihalometanos fueron detectados en cantidades mayores a las permitidas en mediciones de febrero y posteriores, durante el déficit hídrico que sufrieron las fuentes de abasto.
Se trata de subproductos que surgen de la desinfección con cloro del agua tratada para consumo humano y pueden ser perjudiciales para la salud a largo plazo.
Al respecto, Ortuño aseguró que el agua mantuvo durante todo este período «su condición de agua potable».
Acotó que los valores fueron muy inferiores a los registrados durante la sequía de 2023, donde además se registraron niveles «muy elevados» de cloruros y sodio por la toma de aguas abajo, mezcladas con las del Río de la Plata.
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