Por Fausto Triana
Un partido parejo, reñido y con alternativa para los dos bandos, tuvo un desenlace inesperado. El árbitro esloveno Slavko Vinčić decidió expulsar al volante de contención Eduardo Camavinga por segunda amarilla en una jugada gris a los 86 minutos ante una supuesta falta a Harry Kane y por perder tiempo al tomar el balón en sus manos.
Con un hombre menos, el Real Madrid no pudo contener la ofensiva del conjunto bávaro y a los 89 minutos el colombiano Luis Díaz soltó un bombazo al ángulo izquierdo de Lunin y poco después, el francés Michael Olisé hizo lo propio al lado contrario a los 94 para un lapidario 4-3, en dos dianas de bella factura.
En desventaja 1-2 en la ida, los merengues se encontraron con un gol asombroso por un error garrafal del guardameta Manuel Neuer al minuto de partido, al despejar mal y el turco Arda Guler rematar con precisión a unos 40 metros del arco.
La alegría de la “casa blanca” duró poco. A los seis, Pavlovic consiguió la igualada en un saque de esquina de Kimmich que apenas rozó con la cabeza y ante la pasividad de Lunin.
Volvió Guler a incentivar las posibilidades madridista con un golazo en tiro de castigo a unos 25 metros que clavó a la izquierda de Neuer al ángulo. Ripostó de nuevo el Bayern por intermedio de Kane a los 38 por un despiste de la defensa.
Sin embargo, en un contragolpe veloz, a pase de Tren Arnold, el francés Kylian Mbappé anotó su gol 15 en Champions a los 42 para igualar la eliminatoria y dar ventaja en el encuentro al Real Madrid.
Con visible enfado, el técnico de los merengues, Alvaro Arbeloa, opinó que todo el esfuerzo realizado terminó con una roja absurda.
“Es evidente, no se puede expulsar a un jugador por una cosa así, el arbitro ni sabía que tenía tarjeta y se ha cargado una eliminatoria muy bonita, muy igualada, en todo lo alto y ahí se ha acabado el partido”.
Uno de los héroes de la escuadra germana, el colombiano Díaz, declaró sentirse muy feliz por la clasificación a semifinales en Champions League.
“Era lo que buscábamos desde el principio, sabíamos que iba a ser complicado, el Real Madrid es un equipo muy grande y tiene muchísima experiencia en estas instancias de juego, era tratar de contrarrestar lo que vinieran a hacer y nosotros tratar de hacer nuestro juego”.
Los merengues se quedan de vacío en la temporada, con la muy remota, por no decir casi imposible, aspiración de luchar por el título de LaLiga de España, a nueve puntos del Barcelona y con solo siete jornadas para el cierre de la justa.
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