En esta primera jornada intervinieron en nombre de las autoridades locales el alcalde de Montesilvano, Ottavio de Martinis, y el vicepresidente de la región de Abruzos, Antonio Biasioli, quienes destacaron la importancia de la Anaic, que cumplirá 65 años de fundada el próximo 19 de abril, cuando cerrará sus puertas este encuentro.
También intervinieron el secretario regional del Partido Izquierda Italiana, Daniele Licheri, así como Valerio Antonio Tiberio, en representación de la Promotora Social ARCI, y Nicoletta Grieco, del Departamento de Asuntos Exteriores de la Confederación General de Trabajadores de Italia (CGIL).
Se incluyeron discursos de Nicola Palombaro, presidente provincial de la Asociación Nacional de Partisanos de Italia; de Sandro Scardigli, dirigente del Partido Comunista Italiano; de Stefano De Angelis, del Departamento de Asuntos Exteriores de la Unión Sindical de Base, y de Maurizio Acerbo, secretario del Partido de la Refundación Comunista.
Posteriormente el presidente nacional de la Anaic, Marco Papacci, agradeció la participación de los numerosos invitados a este evento, el cual se celebra también en el marco del centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, que se conmemora el próximo 13 de agosto.
Destacó en particular la presencia del embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero, así como de Damián Delgado, consejero para Asuntos Políticos y segundo jefe de esa misión diplomática, además de Rigoberto Zarza, director del departamento de Europa del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
El presidente de la Anaic presentó el informe sobre las actividades de la organización, que abarcó un recuento del trabajo desde su fundación, y en particular durante los últimos cuatro años, desde el XIII Congreso celebrado en 2022 en la norteña ciudad lombarda de Brescia.
Fue un extenso reporte de innumerables actividades de apoyo a Cuba realizadas por los miembros de esa asociación, que de manera incansable desarrollan iniciativas para combatir el criminal bloqueo económico, comercial y financiero norteamericano, así como para enfrentar otras acciones dirigidas contra ese país.
“Vivir bajo el bloqueo significa vivir en constante tensión, pero también significa aprender a no rendirse, a no normalizar la injusticia, a seguir defendiendo la dignidad, incluso cuando todo conspira para hacerla más costosa”, manifestó al referirse al recrudecimiento de esas medidas por el presidente Donald Trump.
“Reafirmamos y fortalecemos nuestro compromiso de solidaridad, que ha distinguido nuestra historia desde 1961, conscientes del camino que hemos elegido y seguimos recorriendo: la defensa de la Revolución cubana, la de ¡Patria o Muerte!, con la convicción de que ¡Venceremos!”, agregó Papacci.
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