La intervención ministerial responde a la detección de residuos de medicamentos contra la garrapata en cargamentos, una situación que considera crítica por el riesgo de pérdida de mercados internacionales y el impacto sanitario.
Ello provocó la devolución de contenedores con presencia de químicos no permitidos por parte de China, lo que encendió alertas tanto en autoridades como en compradores externos.
Fratti advirtió que el problema dejó de ser un asunto puntual para convertirse en una preocupación nacional que exige controles más estrictos y trazabilidad reforzada.
Desde el 2 de marzo habrá mayores controles sanitarios. A la par, el gobierno avanza un decreto que permitirá suspender por 90 días la exportación de carne donde se detecten residuos contaminantes.
“Esto es mucho más grave de lo que la gente piensa”, insistió Fratti, al tiempo que remarcó la necesidad de “dar respuesta a nuestros compradores”.
El ministro reconoció que los reparos provienen principalmente de China.
Sin embargo, advirtió que el tema también será clave en el vínculo con la Unión Europea, sobre todo a partir de la entrada en vigor provisional del tratado comercial Mercosur-UE a partir del 1º de mayo.
mem/ool













