En lo que va de año, la industria de los cruceros y las grandes travesías está viviendo una auténtica edad de oro. No se trata solo de destinos, sino de hazañas: rutas inéditas, récords de latitud y vueltas al mundo que ya forman parte de la historia de la navegación.
El 24 de enero pasado, el icónico Queen Mary 2, el único transatlántico en servicio activo en el mundo, grabó su nombre en los anales de la ingeniería marítima al atravesar por primera vez el Canal de Panamá.
Fue durante su viaje mundial de 108 noches, y la maniobra incluyó una pernoctación en la estación de amarre de Cocoli antes de pasar bajo el Puente de las Américas al día siguiente.
El primer tránsito del Queen Mary 2 por el Canal de Panamá marca otro hito extraordinario para Cunard, declaró la presidenta de la naviera, Katie McAlister. El viaje continuará hacia Los Ángeles, Sídney, Ciudad del Cabo, Hong Kong y Singapur.
Pero si hablamos de extremos, nada supera la hazaña del Seabourn Venture en la Antártida.
De enero a febrero de 2026, este barco de expedición de lujo alcanzó los 70° grados de latitud Sur, el punto más austral jamás visitado por un barco de Seabourn o de Carnival Corporation.
La expedición logró pisar el hielo marino antártico en los 69,5° S para brindar con champán y visitar la histórica Base E en la Isla Stonington, una estación de investigación británica de mediados del siglo XX.
Esta travesía establece un nuevo estándar para la exploración polar de lujo, destacaron fuentes de la compañía .
El impulso no es casualidad. Según el Internova Index 2026, uno de los informes de referencia del sector, un tercio de los viajeros encuestados ya muestra interés en cruceros de lujo y expedición, dispuestos a pagar más por exclusividad y experiencias únicas.
Los viajes de expedición son uno de los segmentos de más rápido crecimiento, señaló Henry Gilroy, vicepresidente de Internova Travel Group.
La oferta se diversifica como nunca. Royal Caribbean amplificó tres de sus buques insignia (Ovation, Harmony y Liberty of the Seas) con toboganes acuáticos, simuladores de paracaídas y nuevas experiencias gastronómicas, operando rutas que van desde los fiordos noruegos hasta Alaska.
Para los que sueñan con la circunnavegación total, MSC Cruceros ofrece su World Cruise 2026 a bordo del MSC Magnifica: 132 días, 46 destinos y 33 países, con salida desde Barcelona el pasado 7 de enero.
El itinerario incluye siete pernoctaciones en ciudades como Los Ángeles, Auckland, Tokio o Ciudad del Cabo, y 15 excursiones gratuitas.
Por su parte, Costa Cruceros presentó una segunda vuelta al mundo para octubre de 2026: el Costa Serena zarpará desde Tokio el 18 de octubre rumbo a Buenos Aires en un viaje de 66 días que tocará las remotas Islas Pitcairn.
Salir desde Japón nos permite ofrecer un viaje profundamente experiencial, explicó el vicepresidente global de ventas de Costa, Luigi Stefanelli.
Finalmente, la tendencia apunta al Pacífico. Los cruceros de expedición cultural en Asia-Pacífico están abriendo islas remotas y comunidades tradicionales al turismo responsable, buscando profundidad, no multitudes. En 2026, el mundo es, literalmente, el límite, comentan los directivos de las compañías.
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