El acto en la sede diplomática estuvo encabezado por el embajador Tomás Lorenzo, quien condenó el asedio permanente del Gobierno de los Estados Unidos, la escalada de amenazas en los últimos meses, el brutal cerco energético, y las declaraciones de representantes de la élite gubernamental norteña sobre pretensiones de agresión militar.
Lorenzo subrayó que frente al castigo colectivo, el pueblo cubano ofrece los más nobles y admirables ejemplos de resistencia, hecho evidenciado a partir del 29 de enero cuando fue decretada la asfixia en forma de Orden Ejecutiva.
En medio de ese panorama, surge un entramado de calumnias para desacreditar a Cuba y calificarla como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional estadounidense o a la designación como Estado que supuestamente patrocina el terrorismo.
Tal acoso se extiende a las relaciones de Cuba con otros países por la presión constante de Estados Unidos sobre gobiernos de la región, con la finalidad de aislarnos como parte de la estrategia imperial, precisó.
A su vez subrayó que naciones como México, Rusia, China, Vietnam y otros países hermanos son pilares de dignidad, cuyos pueblos y gobiernos no se doblegan, unido a los integrantes del Convoy Nuestra América, quienes desafiaron al imperio y entregaron, más allá de la ayuda material, su respaldo.
Ante el personal de la sede, Lorenzo reafirmó la convocatoria de movilización nacional e internacional realizada este 16 de abril por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel:«¡Mientras haya una mujer o un hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución, estaremos venciendo! «¡El carácter socialista de nuestra Revolución no es una frase del pasado, es el escudo del presente y la garantía del futuro! «¡Girón es hoy y es siempre!»
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