Al concluir este sábado la XXIII Asamblea de la Coordinadora Ecuatoriana de Amistad y Solidaridad con Cuba, Almeida comentó a Prensa Latina la necesidad de que el apoyo trascienda el plano declarativo.
“Creemos que es un momento en el que la solidaridad tiene que hacerse carne”, expresó en referencia a la importancia de hacer tangible el respaldo a la nación caribeña, que resiste ante el bloqueo económico, comercial, financiero y energético de Estados Unidos.
El nuevo dirigente comentó la existencia de una disputa comunicacional en torno a la isla, donde “nos enfrentamos a medios de comunicación que mienten permanentemente sobre la realidad cubana”.
Almeida cuestionó también cómo la postura del actual Gobierno ecuatoriano limita el desarrollo de relaciones con Cuba, cuyos diplomáticos fueron declarados a inicios de marzo como “personas non gratas”.
En ese contexto, planteó el impulso de iniciativas desde la sociedad civil.
“Estamos en la obligación de trabajar desde esta diplomacia popular (…) para garantizar y mantener los procesos de articulación, los procesos de intercambio cultural, social y decir la verdad”, sostuvo.
Entre las prioridades del nuevo periodo, mencionó dar a conocer la realidad de Cuba en ámbitos políticos, sociales y culturales, así como fortalecer acciones solidarias concretas, es decir, “hacer tangible los elementos de solidaridad con las necesidades concretas que se tengan, medicinas, insumos”.
También destacó la importancia de los intercambios académicos, científicos y culturales, junto con la continuidad de brigadas de trabajo voluntario e internacionalista.
La XXIII Asamblea de la Coordinadora de Amistad y Solidaridad con Cuba tuvo lugar este 24 y 25 de abril en la ciudad de Cotacachi, provincia andina de Imbabura, donde los participantes condenaron el cerco a la nación antillana y abogaron por el restablecimiento de las relaciones.
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