Poco tiempo transcurrió para el desmentido oficial después de que encontrara gran repercusión mediática el empresario, quien dijo que el país podría lidiar con una grave falta de carburantes si perdura por dos o tres meses el bloqueo del estrecho de Ormuz, estratégico paso que atrae la atención mundial desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su agresión contra Irán.
Pouyanné señaló que ya han sido absorbidos los depósitos, por lo que el cierre prolongado de esa vía compartida por Irán y Omán podría llevar a Francia a una situación similar a la que enfrentan en la actualidad países asiáticos.
Macron negó cualquier escenario de penuria en suelo galo, precisando que no son los más probables.
De visita en Atenas, el mandatario afirmó que la situación está bajo control.
Asimismo, afirmó que Francia dedica esfuerzos a la reapertura lo más rápido posible de Ormuz, estrecho por el que pasaba a diario antes del comienzo del conflicto un 21 por ciento de la producción mundial de petróleo.
Junto con el primer ministro británico, Keir Starmer, Macron promueve una misión declarada como no beligerante de una treintena de países para la reapertura de Ormuz, iniciativa que se activaría cuando la situación lo permita.
Estados Unidos bloquea el acceso a los puertos iraníes a través de Ormuz, por lo que Teherán retomó el cierre selectivo de esa crucial vía.
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