“En este momento de desafíos, nuestra solidaridad no es solo política sino humana, es un compromiso histórico con la dignidad y la soberanía de esta nación”, aseveró la formación política, al expresar su apoyo total al gobierno y pueblo de la isla.
A través de un comunicado, advirtió “con profunda preocupación” que el asedio ha escalado a niveles sin precedentes y reprobó de manera enérgica “la prohibición arbitraria” que impide a Cuba recibir suministros de petróleo para producir energía eléctrica.
En su opinión, se trata de “una medida criminal y de lesa humanidad que rebasa cualquier parámetro del derecho internacional”.
La organización señaló que dicha estrategia busca estrangular la vida de la población y constituye un ataque directo a la infraestructura vital del país.
Asimismo, alertó a la comunidad internacional sobre “la latente amenaza de una intervención militar o invasión” y consideró que el discurso belicista, sumado al cerco energético, evidencia “un intento desesperado por quebrar la voluntad de un pueblo mediante la fuerza y el hambre”.
Subrayó que el bloqueo no es una medida abstracta, sino un ataque directo a la vida diaria de las familias cubanas; impide el acceso a medicamentos, insumos médicos, alimentos y tecnologías básicas, y asfixia de forma deliberada a un pueblo que solo busca decidir su propio destino.
La formación política reconoció “la resistencia heroica” del pueblo de la mayor de las Antillas, que –pese a las agresiones externas-, sigue siendo “un referente mundial en solidaridad internacionalista, salud y educación”.
“Cuba no está sola, cuenta con el apoyo de las fuerzas progresistas y de izquierda que reconocen en su Revolución un ejemplo de dignidad y resistencia”, afirmó el partido, al llamar a que “se respete su derecho a vivir sin interferencias y sin el peso de sanciones injustas”.
Exhortó a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos para insistir en el levantamiento inmediato de todas las medidas contra la nación caribeña y la eliminación de Cuba de la lista unilateral de Washington sobre países supuestamente patrocinadores del terrorismo.
Desde hace más de seis décadas, Estados Unidos impone a la isla un bloqueo económico, comercial y financiero, endurecido en enero último a través de una orden ejecutiva del presidente norteamericano, Donald Trump, que derivó en un cerco energético.
Frente a esta situación, en México surgieron disímiles iniciativas en respaldo a Cuba desde el Gobierno y el Legislativo, partidos políticos y organizaciones sociales.
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