Las persistentes condiciones insalubres por esas dificultades, agravadas por insuficiencias del recién lanzado programa “Basura Cero”, originan nuevos brotes de enfermedades, sobre todo en ciudades como Cabo Haitiano, la segunda del país, añadió el periódico.
Intensos aguaceros casi a diario sobre estructuras insuficientes para evacuar las aguas conducen a las corrientes hacia el interior de las viviendas, junto a desperdicios acumulados, en medio del disgusto y la impotencia de los vecinos, comenta Le Nouvelliste.
La situación es peor en barrios de Cabo Haitiano como Blue Hills, Bas-Vertières, Bas-Champen, Cité Chauvel, Dos Aviation, Petite-Anse y Cité du Peuple, donde las corrientes invaden las casas, mientras las calles devienen ríos y dificultan la vida cotidiana.
También influyen en las inundaciones el mal estado de canales y alcantarillas que se desbordan ante cualquier precipitación, junto a otras deficiencias estructurales denunciadas hace tiempo ante las autoridades por la ciudadanía, lo cual aumenta la sensación de abandono.
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