Existe una marcada concentración en capitales y grandes ciudades, y escasez en zonas rurales y desatendidas, según el informe publicado hoy por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Los expertos analizaron la situación en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, y ofrecieron por primera vez un panorama comparativo de las principales desigualdades que afectan el funcionamiento de los sistemas de salud en la subregión.
Las brechas identificadas impactan directamente en la disponibilidad de especialistas, la continuidad de los servicios y la capacidad de los sistemas de salud para responder a las necesidades de la población, en particular en el primer nivel de atención.
El análisis muestra desafíos comunes en los nueve países, entre ellos, el pluriempleo creciente, la migración del personal sanitario, la concentración en las áreas urbanas, la desalineación entre la oferta educativa y las necesidades de los sistemas de salud, y las marcadas diferencias en las condiciones laborales entre sectores y territorios.
Las densidades de recursos humanos para la salud varían ampliamente entre países, desde menos de 40 profesionales por cada 10 mil habitantes en algunos contextos hasta cerca de 118 en otros, lo que refleja las asimetrías regionales.
En este contexto, la OPS insta a los gobiernos de la región a invertir en la formación y retención del personal de salud, mejorar las condiciones laborales y fortalecer la planificación del personal sanitario, con especial atención al primer nivel de atención y a las zonas con mayores necesidades.
El informe también subraya la importancia de coordinar acciones entre los sectores de salud, educación y finanzas, así como de promover políticas de migración ética que protejan tanto a los trabajadores de la salud como a los sistemas sanitarios.
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