Luego que el Ministerio de Seguridad de Burkina Faso anunciara los nuevos operativos, la víspera se inició una operación destinada a fortalecer la seguridad en todo el país y se pidió vigilancia e información de cualquier comportamiento sospechoso.
Especialmente se requirió atención en infraestructuras sensibles, como cuarteles militares, aeropuertos, edificios administrativos y otras instalaciones de importancia nacional, en la búsqueda de inteligencia operativa relacionada con el crimen y el terrorismo.
Burkina Faso, país del Sahel donde gobierna una junta militar, es afectado desde hace más de 10 años por oleadas de violencia de grupos islamistas y la red terrorista Al Qaeda, los cuales se enfrentan al Ejército y provocan muertes y miles de desplazados en las comunidades.
Durante la primera quincena de este mes, el ejército de Burkina Faso realizó acciones terrestres y aéreas en las regiones de en Liptako, Nakambé y Boucle de Mouhoun, lo que causó pérdidas a estas facciones armadas según aseguraron fuentes castrenses.
Junto a Malí y Níger integra la denominada Alianza Estados del Sahel (AES).
mem/fvt





