En su comunicado, la Cancillería apuntó que el convoy se dirigía a la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria, crear conciencia sobre los urgentes requerimientos humanitarios del pueblo palestino y detener la guerra.
Remarcó la entidad que la nación neogranadina hace un firme llamado a las autoridades israelíes para la inmediata liberación de los tres nacionales colombianos, cuyos nombres son Andrés Castelblanco, Daniela Castillo y Estefanía Gutiérrez, y reiteró la importancia del respeto del derecho internacional y los derechos humanos.
Asimismo, enfatizó sobre la imperiosa necesidad de mantener el acceso ininterrumpido a la ayuda humanitaria para la población palestina, que enfrenta grandes dificultades por el actual conflicto.
Afirmó el comunicado que, en el marco de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, la Oficina Consular en Tel Aviv desarrolla gestiones para brindar asistencia consular a los connacionales afectados.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue quien primero denunció la situación de sus compatriotas.
Escribió en su cuenta de la red social X que “el régimen genocida de Netanyahu [Benjamin] tomó ilegalmente las embarcaciones marítimas en donde iban y su secuestro fue en aguas internacionales”.
En la noche de ayer, la Armada israelí atacó a la flotilla a más de mil kilómetros de distancia de Gaza, lo cual provocó críticas globales.
Rana Hamida, portavoz de los activistas, denunció que siete barcos fueron incautados durante la víspera cerca de la isla griega de Creta, aunque la prensa israelí reportó una veintena.
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