«Nos vemos obligados a constatar que la agresión armada no provocada de Estados Unidos e Israel contra Irán ha tenido un impacto muy negativo también en el mar Caspio», dijo Lavrov en una rueda de prensa tras las conversaciones con su homólogo kazajo, Yermek Kosherbáev.
Además, tachó de «inadmisible» e «inaceptable» el ataque lanzado el 18 de marzo contra la infraestructura del puerto Bandar Anzali que presta servicio a los intereses comerciales y logísticos de los cinco Estados ribereños del Caspio.
En este contexto, el jefe de la diplomacia rusa subrayó que Moscú y Astaná destacan la necesidad de «superar cuanto antes la crisis en la zona del golfo Pérsico y en el Medio Oriente en su conjunto, mediante acuerdos políticos entre todas las partes implicadas».
El 19 de marzo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que lanzaron el 18 de marzo un ataque aéreo contra buques de la Armada iraní en el mar Caspio. Se trataba del mayor puerto de la nación persa en la costa, Bandar Anzali.
Al día siguiente, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, subrayó que el país eslavo sigue con creciente preocupación la expansión geográfica de las operaciones aéreas de Israel y Estados Unidos contra Irán.
La región del Caspio está integrada por cinco países: Azerbaiyán, Irán, Kazajstán, Rusia y Turkmenistán.
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