En un comunicado con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, la institución señaló que la fecha se celebra en un momento difícil para la población de la Franja de Gaza y Cisjordania por la pobreza, el bloqueo, las operaciones militares y la falta de oportunidades.
Ante esa situación, llamó a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades para detener los ataques israelíes.
El trabajo pasó de ser un derecho natural para miles de palestinos a una lucha diaria por la supervivencia como consecuencia de los estrictos cierres y la fragmentación de Cisjordania por los puestos de control militares, denunció.
Las aldeas y ciudades del territorio son objeto de continuas incursiones de colonos bajo la protección del Ejército, que ataca a los agricultores en el marco de una política sistemática destinada a socavar los cimientos de la resiliencia y agotar las fuentes de subsistencia, advirtió.
También criticó “el estrangulamiento financiero impuesto a la Autoridad Nacional Palestina mediante la retención de fondos” al destacar que esa política exacerbó la crisis económica.
Pero la tragedia se manifiesta de forma más grave en la Franja de Gaza como resultado de la agresión, la destrucción generalizada y el colapso de los cimientos de la vida allí, afirmó.
En similar sentido se pronunció la Federación General de Sindicatos Palestinos, que ayer anunció la cancelación de todas las actividades conmemorativas por la jornada ante “las circunstancias excepcionalmente difíciles por las que atraviesa la clase trabajadora” de Gaza y Cisjordania.
El gremio reveló que el desempleo superó el 85 por ciento en el enclave costero y 38 por ciento en la Ribera Occidental.
Las violaciones no se limitan a la privación del trabajo, incluyen asesinatos, detenciones y abusos, subrayó.
Ante esa situación, el sindicato reclamó a Israel el cumplimiento del derecho internacional y una indemnización a los trabajadores por sus pérdidas.
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