Bajo la Sección 401(1) del Código de Procedimiento Penal, los prisioneros locales vieron remitidas sus penas restantes, con la condición de cumplir cualquier condena pendiente si reinciden en un delito.
Por su parte, los 11 reclusos extranjeros fueron amnistiados y deportados conforme a la Sección 204(a) de la Constitución.
Durante el acto de liberación, funcionarios, policías y autoridades de inmigración entregaron certificados de liberación y brindaron asesoría a los excarcelados, quienes recibieron además bonificaciones por su trabajo en los campamentos.
El desglose regional muestra que 486 personas fueron liberadas en Yangon, 257 en Mandalay, 146 en Ayeyawady, 142 en Shan, 110 en Bago, 91 en Mon, 70 en Kayin, 59 en Taninthayi, 49 en Kachin, 44 en Rakhine, 19 en Sagaing y cinco en Kayah.
La medida busca reforzar los principios humanitarios y mantener relaciones amistosas a nivel internacional, además de destacar la importancia de la amnistía como instrumento de reconciliación social.
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