La noche anterior fue un monólogo de ritmo alto y precisión, con los neoyorquinos imponiendo una primera mitad descomunal (36-83) que dejó sin aire competitivo a unos Hawks superados desde el salto inicial.
Como un rodillo sin freno, el conjunto dirigido por Mike Brown firmó un 58.8 por ciento en tiros de campo y convirtió cada posesión en una pincelada ofensiva que desdibujó cualquier intento de reacción local.
OG Anunoby encabezó la embestida con 29 puntos y una eficacia deslumbrante, mientras Karl-Anthony Towns bordó un triple-doble (12-11-10) y Mikal Bridges junto a Jalen Brunson aportaron equilibrio y filo al ataque.
El partido también tuvo su chispa de tensión con una pelea que derivó en las expulsiones de Dyson Daniels y Mitchell Robinson, un breve incendio en medio de un dominio ya irreversible.
Atlanta encontró en Jalen Johnson a su figura más lúcida con 21 puntos, aunque su esfuerzo quedó diluido en una noche donde la diferencia rozó registros históricos y evidenció la brecha entre ambos equipos.
Los Knicks, que rozaron una ventaja récord en playoffs y firmaron topes históricos en una primera mitad, aguardan ahora por el ganador del cruce entre Boston Celtics y Philadelphia 76ers.
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