El Ministerio del Interior anunció que unidades del Departamento Antinarcóticos ejecutaron operaciones basadas en labores de inteligencia que permitieron identificar instalaciones de fabricación, centros de distribución y rutas de contrabando vinculadas a organizaciones criminales.
Según la institución, en la región fronteriza de Rankous, las fuerzas de seguridad desarticularon una red internacional dedicada al tráfico de estupefacientes, incautaron cerca de un millón de comprimidos de Captagon y un kilogramo de hachís, y detuvieron a tres de sus integrantes.
De acuerdo con las investigaciones, el cargamento había ingresado desde territorio libanés y estaba destinado a su distribución en países vecinos.
En una operación paralela, las autoridades localizaron varios sitios clandestinos utilizados para la producción de Captagon en áreas próximas a Damasco, donde se encontraron materias primas, maquinaria y equipos logísticos empleados en la fabricación de esta sustancia.
El Ministerio confirmó la detención del principal responsable de estas instalaciones, identificado quien fue puesto a disposición de la justicia.
Asimismo, en la ciudad de Jaramana, fuerzas de seguridad arrestaron a un narcotraficante que se hacía pasar por agente de seguridad para facilitar sus actividades de transporte y distribución de drogas.
Las autoridades subrayaron que estas acciones forman parte de una estrategia integral que involucra a distintas unidades del Ministerio del Interior y a las Fuerzas de Guardia Fronteriza, con el objetivo de desmantelar redes criminales y frenar el tráfico de estupefacientes en el país y la región.
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