Mediante un comunicado, la instancia política y programática surgida aquí previo a los Acuerdos de Paz (1996) subrayó que la primera tiene como objetivo desvirtuar y desinformar sobre la nobleza y valentía del pueblo de la isla caribeña.
Además, acotó, sobre las medidas coercitivas económicas, comerciales y financieras impuestas a la mayor de las Antillas, las cuales en los últimos 10 años representaron alrededor de 243 por parte de la administración de Donald Trump (2017-2021 y enero de 2025 a la fecha).
Las entidades (Tzutujiles, Kakchiqueles, Ki y Mam) del altiplano occidental de esta nación chapina remarcaron que Cuba no está sola y resaltaron el respaldo al proceso revolucionario expresado por el pueblo antillano el pasado 1 de mayo.
En todas las plazas a lo largo y ancho de la isla se sumaron millones, lo cual dejó claro que a ese país se le defiende, “que la imposición, la guerra y la intervención nunca serán el camino”, advirtieron.
Cuba no es amenaza para nadie, más bien se yergue como un faro de humanismo y dignidad y, ante el pisoteo del derecho internacional, la imposición de la lógica del más fuerte, responde con mas solidaridad, enfatizaron las organizaciones sociales y comunidades indígenas.
También, añadieron, la isla da muestras de más valentía, aparte “somos millones en el mundo que acompañamos con admiración a su pueblo y Revolución”. Cuba solo necesita ejercer libremente su soberanía y autodeterminación, recalcó el Movimiento Tzuk Kim-pop.
Por todo ello, llamó a los pueblos, entre otros, a redoblar el compromiso y acompañamiento para devolver la solidaridad a la isla y a mantenerse vigilantes ante cualquier intento de agresión contra aquel noble pueblo.
Esta entidad guatemalteca la conforman diversas organizaciones de base y no gubernamentales defensoras de los derechos, específicamente de los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes.
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