El ZAST manifestó su condena enérgica a la intensificación del bloqueo económico, financiero y comercial, que causa sufrimiento a civiles inocentes, socava el desarrollo nacional y viola los principios fundamentales de igualdad soberana, no injerencia y coexistencia pacífica entre las naciones.
Como pueblo que ha sufrido las dolorosas consecuencias de las sanciones ilegales –indica la declaración- el pueblo de Zimbabwe comprende el devastador impacto humanitario, económico y social de las medidas coercitivas impuestas externamente.
En tal sentido, agregó, apoyamos incondicionalmente a Cuba en su legítima lucha por la justicia económica, la soberanía, la dignidad y la autodeterminación.
El Zimbabwe Antisanciones Trust rechaza la instrumentalización del poder económico como instrumento de coerción política. Tales acciones son contrarias al espíritu de la Carta de la ONU, al Derecho Internacional y a las aspiraciones colectivas de la humanidad por la paz, el desarrollo y el respeto mutuo.
Llamamos a la comunidad internacional, a movimientos progresistas, a organizaciones de la sociedad civil y a todos los defensores de la justicia del mundo para que alcen una sola voz contra el bloqueo a Cuba.
Asimismo, instamos contra toda forma de sanciones unilaterales que busquen castigar a naciones soberanas por elegir su propio camino de desarrollo.
El pronunciamiento solidario de ZAST concluye con la afirmación de que una injusticia contra un pueblo libre es una injusticia contra toda la humanidad. Zimbabwe, África y la justicia apoyan a la isla caribeña.
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