El ministro coordinador de Asuntos Económicos, Airlangga Hartarto, señaló que los precios globales del crudo se mantienen entre 90 y 120 dólares por barril debido a factores geopolíticos y desarrollos económicos externos.
A su vez, afirmó que en aras de buscar evitar riesgos fiscales y proteger a los consumidores, se admitirá la flexibilidad en medidas que permiten una reacción rápida y calibrada frente a variaciones abruptas.
De igual manera, se monitorizan los costos de adquisición de energía y se aplican subsidios limitados para mantener la estabilidad económica.
Asimismo, el gobierno acelera el desarrollo de energías domésticas, incluidos programas de biodiésel y energías renovables, con la expectativa de reducir las importaciones de diésel y reforzar la seguridad energética a largo plazo.
Entre las disposiciones consideradas se incluye la reducción de los aranceles a la importación de gas licuado de petróleo, como parte de un enfoque integral para equilibrar precios, suministro y salud fiscal.
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