Con realización virtual, debido a las presiones estadounidenses contra el combustible para la isla, la 44 Feria Internacional de Turismo de Cuba (FITCuba 2026) apunta durante tres días a mantener contactos, perfilar negociaciones y apuntar al futuro inmediato (la página estará vigente dos más).
Tales elementos los confirmó la intervención del primer ministro cubano, Manuel Marrero, durante sus palabras en la apertura que ocurrió mediante la red social Yotube.
Muchos de sus aspectos abordados, resultan estrategias para el presente y más allá, tal y como lo expreso.
Dijo que Esta feria se desarrolla en medio de desafíos singulares, en un contexto mundial marcado por importantes duelos globales, con retos particulares para Cuba, muy diferentes a los de otros destinos turísticos del Caribe.
El gobierno de los Estados Unidos mantiene y recrudece un bloqueo brutal contra la isla, con medidas coercitivas, unilaterales y un cerco económico comercial, financiero y energético diseñado para aplastar cualquier posibilidad de desarrollo y bienestar.
Reseñó que a esto se suman las constantes campañas de descrédito y las amenazas a aerolíneas, navieras y turoperadores, con el único objetivo de desconectar a Cuba del mundo.
Pero el turismo cubano tiene una alta capacidad de recuperación y adaptación y es por eso que el primer agradecimiento es para los socios comerciales, por su aporte y por mantener su compromiso en estos tiempos tan complejos, remarcó.
El turismo ha sido y seguirá haciendo una fuerza vital para Cuba, país enfrentado a dificultades de todo tipo, desde limitaciones económicas hasta retos logísticos, pero se supo mantener en pie y demostrar que con creatividad, esfuerzo y unidad se puede avanzar.
Hoy, FITCuba no es solo un evento, es un símbolo de resiliencia, innovación y de confianza en el futuro, insistió.
La isla se mantiene trabajando para ofrecer un servicio de calidad a los visitantes, para que su experiencia sea enriquecedora. Los destinos de la Habana y Varadero continúan abiertos y operando, recibiendo a sus fieles clientes, argumentó.
Reseñó que se trata de una apuesta por un turismo que muestra la identidad cultural de un país arraigada en sus habitantes.
De esa suerte, la isla está en un momento donde la inserción de nuevas tecnologías permite abrir puertas y tender puentes, y acercar al mundo de forma que hace años parecería imposible.
Este encuentro es también una oportunidad para reflexionar sobre cómo se aspira a que sea el turismo de mañana, más sostenible e inclusivo, más conectado con la cultura y la identidad.
La tecnología brinda la posibilidad de llegar más lejos, ser más visible y poder ser más eficientes y mostrar en estas condiciones, increíbles experiencias únicas que exhiben la riqueza del país.
FITCuba 2026 será un espacio de negociación, de aprendizaje y de construcción colectiva.
Las transformaciones que están ocurriendo en la vida económica del país, conducidas por el gobierno e implementadas en las nuevas regulaciones, permiten promover e incentivar como novedad la inversión de los cubanos residentes en el exterior, en el sector turístico.
Los que pueden invertir directamente bajo cualquier modalidad de negocio, con las mismas condiciones e incluso con nuevas facilidades de las que en estos años se ofrecen a los inversionistas extranjeros.
El invertir en hoteles, anunciado se convierte en una modalidad atractiva, con resultados y amplias perspectivas para aportar al desarrollo del turismo cubano en los próximos años.
Novedosos también son los negocios de naturaleza asociativa entre las empresas turísticas actuales y el resto de los autores de la economía cubana.
De esta manera, Marrero perfiló las ideas que se prevén en Cuba para rescatar la industria de los viajes y augurar que pueda volver a las cotas de desarrollo de años previos, tal y como lo comentan muchos de los asistentes a la reunión virtual.
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