La cartera de Estado señaló que las autoridades sanitarias permanecen en alerta permanente y en coordinación con otros países, en el marco del Reglamento Sanitario Internacional, para monitorear de forma constante cualquier posible riesgo relacionado con esta enfermedad.
El hantavirus es una zoonosis transmitida principalmente por roedores silvestres infectados y el contagio ocurre, sobre todo, por inhalación de partículas contaminadas con saliva, orina o excretas de estos animales.
Según explicó el Ministerio, la variante conocida como cepa de los Andes (ANDV), presente en Sudamérica, es la única que ha demostrado capacidad de transmisión de persona a persona mediante contacto estrecho y prolongado.
Las autoridades sanitarias indicaron que los síntomas iniciales suelen confundirse con un cuadro gripal e incluyen fiebre, dolores musculares, cefalea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
En los casos más graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia una fase cardiopulmonar con dificultad respiratoria severa, tos e inestabilidad hemodinámica, lo que podría derivar en shock cardiogénico.
El Ministerio recomendó a la población evitar la automedicación y acudir de inmediato al centro de salud más cercano ante la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad.
Además, recordó que organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades consideran que, por el momento, el riesgo de infección es bajo.
La vigilancia internacional se activó a partir de pasajeros que estuvieron a bordo del crucero MV Hondius, donde se confirmó un brote de hantavirus que ya dejó al menos tres personas fallecidas y varios casos bajo investigación.
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