Un interesante debate tuvo lugar en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA con la participación de decenas de marchistas, quienes tras recorrer más de 100 kilómetros en casi un mes desde los cálidos departamentos de Beni y Pando hasta el frío altiplano hallaron refugio solidario en este centro de altos estudios.
La 1720 establece la conversión de la pequeña propiedad de tierras productivas en mediana y su posible hipoteca.
Quienes critican esta normativa consideran que solo es beneficiosa para la oligarquía del negocio agroindustrial, y advierten que constituye una puerta abierta a la expansión del latifundio.
Al presentar la película, la cineasta Verónica Córdoba expresó que la proyección de este filme constituye un acto de gratitud a los cientos de indígenas y campesinos que en defensa de su territorio “nos dieron un ejemplo de resistencia al recorrer más de 100 kilómetros y permanecer en La Paz con la exigencia de ese reclamo”.
Por su parte, la doctora Marcela Molina, jefa de la carrera de Trabajo Social, comentó que la iniciativa de presentar la película este domingo era un humilde intento de contribuir a la mitigación de la fatiga de los marchistas, al tiempo de reflexionar sobre el tema de la lucha por la tierra.
Informó que la iniciativa fue coordinada con la doctora Nila Heredia, exministra de Salud en los gobiernos del primer exmandatario indígena de Bolivia, Evo Morales, y también primera mujer que fue vicerrectora de la UMSA.
De su lado, Heredia agradeció a Molina sus esfuerzos para que la UMSA abriera sus puertas a los marchistas.
Resaltó, asimismo, su ayuda para la proyección en el Auditorio de Ciencias Sociales y el debate sobre un tema que no pierde actualidad.
“La lucha por la tierra no es solo por un pedazo de suelo, es por el territorio con sus bosques, aguas y todo el medio ambiente”, observó. Sobre la película, subrayó que sirve para entender que las luchas siguen siendo las mismas frente a las ambiciones del sector oligárquico de la agroindustria como enemigo común.
“Aquí en La Paz, ahora nos toca a nosotros ser solidarios y brindarles toda nuestro apoyo, una expresión de gratitud por esa marcha con el objetivo de preservar los territorios de los indígenas campesinos”, concluyó Heredia.
Conmovedoras resultaron las intervenciones de los marchistas, quienes testimoniaron cómo sus abuelos y padres han sufrido durante siglos maltratos, despojos y violaciones, sin que La justicia haya dejado de favorecer a los sectores pudientes.
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