La acusación data de 2018 y dormía casi en largas investigaciones desde entonces hasta que fue despertada, cuando es inminente que Sánchez clasifique para disputar un balotaje por la Presidencia frente a la neoliberal Keiko Fujimori.
“Demostré que nunca hice uso personal de recursos económicos del partido, y por eso, el supuesto fraude como delito grave fue archivado por el Poder Judicial mediante resolución judicial”, afirmó el candidato de JPP, cuyo caso será materia de una audiencia preliminar en los próximos días.
Agregó que no es aceptable construir una condena sobre hechos que ya fueron descartados por la justicia y rechazó el cargo de haber hecho una declaración contable falsa a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE),
“He asistido a todas las diligencias en cinco años de investigación y reafirmo mi proceder correcto y respetuoso de la legalidad. Les demostraré su error”, añadió Sánchez, para quien la Fiscalía pide cinco años de prisión.
En el caso de su hermano Ricardo, acusado por exmilitantes de JPP de haber recibido los aportes de candidatos a eventos electorales en una cuenta personal, su caso está archivado y no tiene ninguna causa pendiente con el Ministerio Público ni con el Poder Judicial.
Agregó que en los años 2018, 2019 y 2020 JPP no recibió ni un centavo de fondos públicos con los que el Estado subsidia a los partidos.
Entretanto, continuó hoy la oficialización de los resultados de la primera ronda electoral de hace un mes, que la ONPE presenta por regiones paulatinamente.
Cuando el recuento alcanza ya 99,9 por ciento del total de sufragios, el progresista tiene sigue en segundo puesto con 18 mil 197 votos por encima de su rival más cercano, Rafael López Aliaga, un margen imposible de remontar por este candidato de extrema derecha.
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