Narváez remató una jornada de desgaste y encontró el instante exacto para lanzar su zarpazo en la recta decisiva, donde dejó atrás al venezolano Orluis Aular, del Movistar Team, y al italiano Giulio Ciccone, del Lidl-Trek.
El trazado, nervioso desde la salida, mantuvo la tensión en una etapa marcada por los ataques, el trabajo de los equipos y la dureza acumulada antes del desenlace en ligero repecho.
Ciccone, por su parte, se adueñó de la maglia rosa gracias a las bonificaciones y al orden que dejó la batalla final, mientras el pelotón afrontó una jornada con varios abandonos notables.
La carrera continuará mañana con la quinta etapa, un recorrido de 203 kilómetros entre Praia a Mare y Potenza.
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