«El objetivo es expulsar a estas empresas de todos los negocios internacionales. Están intentando sacar a los consorcios petroleros rusos Lukoil y Rosneft de los mercados globales y de África», significó este miércoles Lavrov en entrevista a la cadena de televisión RT.
Allí había muchas instalaciones, especialmente de Lukoil, pero también de Rosneft, incluso en el norte de África. Y lo mismo pasa en los Balcanes, donde nuestras empresas también operaban y tenían buenos negocios.
«En otras partes del mundo, mencioné Venezuela, con la que cooperó Rosneft. Ahora los estadounidenses quieren apoderarse de esta cooperación. Es poco probable que después de esto siga siendo una cooperación equitativa», expuso el jefe de la diplomacia rusa.
De acuerdo con el ministro de Asuntos Exteriores, Washington adoptó una serie de documentos doctrinales al respecto, uno de los cuales proclama la necesidad de que Estados Unidos domine los mercados energéticos mundiales.
«Al parecer, ahora nadie recuerda que la operación llevada a cabo por Washington en Venezuela tenía como objetivo destruir el narcotráfico, supuestamente liderado por el presidente, Nicolás Maduro.
Ahora todos dicen abiertamente que Caracas coopera con Estados Unidos, y su petrolera nacional está estructurando sus futuras actividades en coordinación con la nación norteamericana», indicó el jefe de la diplomacia rusa.
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