Cientos de estudiantes de la Universidad Mayor de San Marcos mantienen tomado desde ayer el campus de la Universidad Nacional de San Marcos, la más antigua de América, mientras la Pontificia Universidad Católica de Perú es escenario de manifestaciones de descontento.
Los alumnos de San Marcos tienen el control de todos los accesos y uno de sus representantes, Percy Rosado, señaló que la toma exige un diálogo con las autoridades universitarias sobre sus reclamos y aseguro que, de aceptarse las conversaciones, cesará la toma.
Entre otras demandas, plantean su oposición a una norma que está en camino a ser aprobada por el Congreso con inusual celeridad y que autoriza la reelección de rectores.
Añadió que se trata de una medida “con nombre propio” pues se planteó en el Legislativo tras una visita de la rectora de San Marcos a ese poder del Estado, Jerí Ramón, quien aspira a ser reelegida.
Esa y otras decisiones de Jerí, según la Federación Universitaria de San Marcos, forman parte de su plan para conservar puestos clave en la universidad y socavar el derecho de los estudiantes a formar parte del gobierno universitario.
Por su parte, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Peru (Fepuc), Rafael Polar, señaló que los alumnos iniciaron ayer mitines diarios en el centro de estudios en protesta por el virtual aumento del cobro por las clases.
Precisó que la universidad ha reducido de nueve a solo cuatro los niveles de pago del alumnado, según su situación económica y el recorte afecta a las categorías más bajas, lo que impedirá a los alumnos afectados continuar sus estudios.
Polar añadió que, al afectar a los alumnos de menores recursos, la universidad se convertirá en un centro elitista y, de otro lado, manifestó su solidaridad con la lucha de los estudiantes de la Universidad de San Marcos.
Hoy los estudiantes bloquearon brevemente la amplia avenida de La Marina, de alto tránsito y en la que se encuentra la universidad, y fueron retirados por la Policía.
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