El texto consideró que este hecho es producto del conflicto interno colombiano y “ha ocasionado víctimas mortales y graves afectaciones” a la población en la zona limítrofe.
La República Bolivariana rechazó toda acción armada que comprometa la paz, la estabilidad y la seguridad de las comunidades fronterizas.
Subrayó que el país sufrió históricamente las consecuencias del conflicto colombiano y “observa con preocupación como esta nueva escalada impacta a los pueblos de ambos lados”.
La nota oficial reiteró que la paz en la región solo podrá preservarse mediante mecanismos de entendimiento y respeto mutuo.
Asimismo, consideró necesario evitar acciones que agraven las tensiones o generen mayores riesgos para las poblaciones que han cargado con un conflicto ajeno a su voluntad.
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