La manifestación fue convocada por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios y a ella se unió la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que congrega a la mayor parte de los alumnos de las universidades del país.
Extendida por varios kilómetros, la marcha partió de la Plaza Baquedano, también conocida como Plaza de la Dignidad, hasta poco más allá del Bandejón de los Héroes.
Al paso por el frente del Palacio de La Moneda la policía de carabineros utilizó carros lanza agua y bombas lacrimógenas para dispersar a los manifestantes, algunos de los cuales lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad.
La demostración es una respuesta a 14 medidas impulsadas por el Ejecutivo que afectan a la educación, entre ellas la eliminación de programas alimenticios de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb).
También rechazan la reducción de hasta 12 por ciento en los cupos para beneficiarios de la gratuidad universitaria, debido a los recortes presupuestarios instruidos por el Ministerio de Hacienda.
Planes efectivos de salud mental, acceso universal a la educación y fin a la criminalización de la protesta, son otras de las reivindicaciones del movimiento estudiantil.
Los educandos rechazan proyectos gubernamentales de seguridad escolar como Escuelas Protegidas, porque priorizan la expulsión y sanción de alumnos, sin atacar las causas de la violencia en los establecimientos educacionales.
La marcha de este jueves es además una demostración contra el alza del costo de la vida, provocada por el aumento desmedido del precio de la gasolina y el petróleo, y contra la Ley de Reconstrucción Nacional impulsada por el Gobierno, que prevé reducir los impuestos a los más ricos.
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