El Centro palestino de Información denunció la escalada de crímenes y violencia del vecino país en la Ribera Occidental, donde también aumentaron los ataques y la expropiación de tierras.
Las gobernaciones de Hebrón y Nablus registraron el mayor número de occisos, con 15 cada una, seguidas de Ramala (13) y Jerusalén (ocho), precisó.
Marzo fue el mes más sangriento desde principios de año tras contabilizarse 30 decesos como resultado de las agresiones, indicó.
Recientemente, la Comisión de Resistencia al Muro y los Asentamientos reveló que los israelíes en abril ejecutaron mil 637 ataques contra propiedades y la población palestina en Cisjordania.
En un informe mensual sobre las “Violaciones de la ocupación y las medidas de expansión colonial”, el jefe de la Comisión, Muayyad Shaaban, detalló que las tropas israelíes realizaron mil 97 ataques durante ese lapso y los colonos el resto.
El funcionario palestino advirtió sobre el aumento de los crímenes, entre las que citó las demoliciones de estructuras, confiscación de propiedades, vandalismo, imposición de obstáculos al movimiento de personas, asesinatos, agresiones físicas y robos.
Esas violaciones confirman que no son incidentes aislados, sino más bien una metodología organizada destinada a vaciar la tierra de sus propietarios e imponer un sistema colonial racista integral, alertó.
Más de 750 mil colonos judíos viven en la actualidad en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Este, distribuidos en unos 180 asentamientos y 256 puestos de avanzada, según datos oficiales.
La comunidad internacional rechaza esa política expansionista y considera a ese territorio como parte del futuro Estado palestino.
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