La acción de caminar en un convaleciente de intervención quirúrgica es superior a otras métricas como la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la percepción del bienestar, aseguran los expertos de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos.
En el estudio -divulgado en la revista Journal of the American College of Surgeons- fue comprobado que por cada mil pasos adicionales que un paciente daba al día después de la cirugía, la duración de la estancia hospitalaria, el riesgo de complicaciones y la probabilidad de reingreso disminuían.
«Los dispositivos portátiles nos brindan una lectura objetiva y continua. En lugar de preguntar cómo se sienten, podemos ver que se levantan y se mueven, lo cual es una señal muy útil para evaluar cómo progresa su recuperación».
Los incrementos graduales en el número de pasos diarios también se asociaron con una menor probabilidad de reingresos hospitalarios a los 30 y 90 días.
Las personas que se sienten mejor tienden naturalmente a estar más activas, pero el caminar no es solo un indicador de bienestar, sino un componente clave del mismo.
Cuando los médicos observan una disminución en el número de pasos de un paciente puede ser un aviso para intervenir, ya sea con fisioterapia o visitas de seguimiento más frecuentes.
No obstante, aclara el artículo, todos los planes de ejercicio y la cantidad de pasos deben consultarse con los galenos, que deben tener en cuenta otros problemas de salud.
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