El sistema de paneles solares y baterías, con capacidad de cinco kilovatios, beneficia a las instituciones Haydée Santamaría, dedicada a niños con Trastorno del Espectro Autista, y La Edad de Oro, especializada en discapacidades sensoriales e intelectuales.
La directora del centro Haydée Santamaría, Mairé Guerrero, explicó que el equipamiento asegura las rutinas vitales de los educandos y el desarrollo de terapias alternativas como la musicoterapia. Asimismo, facilita apoyos visuales constantes mediante pantallas y pictogramas digitales necesarios para la comunicación.
Por su parte, la directora de La Edad de Oro, Tania López, destacó que la tecnología mejora la calidad de vida de 36 alumnos internos, seminternos y ambulatorios. El respaldo energético proporciona la iluminación idónea para escolares con baja visión, estrabismo y ambliopía.
La innovación, que cuenta con la asesoría técnica de la Corporación Productora y Exportadora de Tecnología Electrónica (Copextel), agiliza además la cocción de alimentos por medios eléctricos. El programa de energía renovable protege igualmente a cuatro hogares para niños sin amparo parental en el territorio.
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