Por Jorge Petinaud Martínez
Corresponsal jefe de Prensa Latina en Bolivia
“Quienes residimos en el exterior por razones familiares o de otro tipo, seguimos siendo cubanos ciento por ciento, y no somos ajenos a las amenazas que hoy sufre nuestro pueblo; por eso en representación de los compatriotas que vivimos aquí, sostengo que a la patria no podemos dejarla de amar y apoyarla”, dijo a esta agencia de noticias Dilara Menes.
Resaltó la especialista en economía integrante de la comunidad cubana en esta nación sudamericana, que los nacidos en la ínsula caribeña aprendieron desde la infancia a vivir con dignidad, y aunque radiquen en lejanas tierras, deben mantener ese sentimiento, la convicción de patriotismo y de vergüenza.
“Es importante nuestra solidaridad, no solo con nuestra familia, sino con todos nuestros compatriotas, pues sufren las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, e incluso, ahora son amenazados por el presidente Donald Trump con una agresión armada directa”, enfatizó.
Descartó Menes que el Estado cubano constituya una amenaza para ninguna otra nación, pues la Revolución cubana siempre ha promovido la paz y la solidaridad.
“Mientras el Gobierno norteamericano invade otros países con bombas y misiles, Cuba envía un solidario ‘ejército de batas blancas’ en auxilio de otros pueblos de todos los continentes”, dijo en referencia a la colaboración médica internacional.
Opinó la entrevistada que lo mismo sucede en otras esferas como la educación, la construcción, la ciencia y el deporte, entre otros campos.
“Siempre he vivido orgullosa de que mi padre fue maestro en Nicaragua en la década de 1980”, expresó emocionada.
Al ampliar sobre el incremento de la agresividad contra Cuba de la actual Administración de Estados Unidos, subrayó que, con mayor o menor intensidad, esa ha sido una práctica de Washington desde el triunfo de la Revolución en 1959.
Indicó que a eso se suman otros actos criminales como la guerra biológica, sabotajes, y desde hace más de seis décadas el criminal bloqueo económico comercial y financiero, recrudecido ahora por el presidente Trump, quien le añadió un cerco petrolero.
“Ese bloqueo, en los últimos años, durante los gobiernos del presidente Trump -observó-, ha sido más recrudecido con el propósito de chantajearnos y de someternos por hambre y privaciones de todo tipo”.
Al respecto sostuvo que ese castigo colectivo de más de seis décadas a todo un pueblo por no doblegarse ante los propósitos hegemonistas de Washington, es la verdadera causa de las carencias energéticas y de otra índole que hoy sufre el pueblo cubano.
“Si nuestra patria no padeciera ese bloqueo extraterritorial -razonó Menes-, sería una nación próspera desde todo punto de vista y podría brindar grandes aportes al mundo con el desarrollo de su ciencia, su salud, su cultura, su educación, su deporte y su turismo, pues se trata de un pueblo muy laborioso y creativo en medio de su resistencia contra todo tipo de agresiones”.
Antes de concluir la plática, Menes destacó que, pese al bloqueo ininterrumpido de más de seis décadas y de sus efectos negativos, un ejemplo de los beneficios de la Revolución para todos los cubanos es la salud.
“En mi caso -relató-, nací en una humilde familia campesina de la occidental Provincia de Pinar del Río, y tuve un accidente cuando tenía tres años que me obligó a lo largo de mi vida a someterme 22 cirugías ortopédicas, e incluso en un momento determinado me aplicaron una prótesis en una pierna”.
Agradeció que durante todo ese proceso su familia no tuvo que pagar un centavo, al igual que la de todos los cubanos, quienes reciben atención médica gratuita y todo lo que esto implica a lo largo de la vida.
“Por cuestiones familiares, resido hace varios años en Bolivia, y una prótesis como la que yo tengo, aquí me costaría más de 25 mil bolivianos (uno dos mil 500 dólares)”, concluyó la entrevistada.
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