El ministro australiano de Sanidad, Mark Butler, calificó la situación de muy preocupante, al señalar que los contagios son 30 veces superiores al promedio de los últimos cinco años y que un 25 por ciento de los pacientes requiere hospitalización.
De acuerdo a los registros, el brote afecta principalmente a comunidades indígenas del Territorio del Norte, donde los sistemas hospitalarios ya muestran signos de presión.
El plan incluirá más dosis de vacunas y refuerzo de personal sanitario, en coordinación con autoridades territoriales y servicios de salud aborígenes.
Sin embargo, representantes médicos advierten que la crisis de personal tras la pandemia de Covid-19 persiste, con decenas de puestos de médicos y enfermeras vacantes en clínicas remotas.
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