“Los y las legisladoras que integramos el grupo de Hermandad con Cuba somos sensibles al dolor que causan las medidas injustas por parte del gobierno norteamericano contra el pueblo cubano”, aseveró la parlamentaria en un mensaje en su cuenta de Facebook.
Rosales afirmó, además, que las acusaciones de Washington contra el líder de la Revolución en la isla, Raúl Castro, constituyen “otra intriga facciosa, pretexto para seguir con medidas agobiantes al pueblo” de la mayor de las Antillas.
“El gobierno de Cuba solo actúa en defensa de su soberanía y autodeterminación, hoy y siempre”, enfatizó.
Anoche el embajador de La Habana aquí, Eugenio Martínez, catalogó las expresiones de solidaridad del Grupo de Hermandad entre ambos países como una de las manifestaciones más genuinas recibidas por la nación caribeña.
“Los comentarios para desvirtuar la existencia de este Grupo están fuera de lugar”, dijo en X.
La declaración ocurrió luego de un mensaje publicado en la misma red social por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, en el cual cuestionó al Grupo, que rechazó en un pronunciamiento la imputación de Washington contra Raúl Castro.
La diputada Gabriela Valdepeñas expresó este domingo, como integrante del Grupo de Hermandad México-Cuba, su respaldo al trabajo realizado, y reconoció las palabras del embajador, quien señaló “con dignidad la legitimidad de este espacio de solidaridad” entre los dos pueblos.
“Resulta inadmisible que @DeputySecState (Landau), funcionario extranjero, pretenda cuestionar el quehacer de nosotras como diputadas y diputados federales. En México, los asuntos internos se discuten y se resuelven con soberanía, desde nuestras instituciones y con respeto”, subrayó.
La diplomacia –agregó en X-, “no puede ser pretexto para el injerencismo. México es un país libre, soberano y digno”.
Desde hace más de seis décadas, Estados Unidos aplica contra la mayor de las Antillas un bloqueo económico, comercial y financiero, endurecido en enero último a través de una orden ejecutiva firmada por el presidente norteamericano, Donald Trump.
La falta de acceso a combustibles derivada de este recrudecimiento afecta ámbitos tan sensibles como la generación de energía eléctrica, el funcionamiento de hospitales, la producción y distribución de alimentos y el bombeo de agua en el país caribeño.
Las amenazas del republicano y otras acciones contra la isla desataron el rechazo y la denuncia desde sectores populares, gobiernos y políticos del mundo.
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