En esta carta que el Santo Padre dirige a los obispos, a los fieles católicos, y a todas las personas de buena voluntad en el mundo, destaca que la IA es una herramienta que influye en las vidas, moldea las decisiones y cambia la forma de librar las guerras.
Por ello el Obispo de Roma aboga por liberar a la IA “de las lógicas que la transforman en un instrumento de dominación, exclusión o muerte” y llama al desarme de esas tecnologías, para que sirvan al bien común, con un rechazo a la lógica de la exclusión y la dominación, para así garantizar la protección de las personas.
En su discurso pronunciado en el Salón del Sínodo, para presentar este importante documento de enseñanza magisterial, de aproximanadamente 200 páginas, orientado a definir doctrinas, así como a abordar temas morales, sociales y éticos, León XIV lanzó la invocación universal de “Desarmar a la IA”.
Se trata de la primera vez que un pontífice asiste a este tipo de actos en que se da a conocer una encíclica, y que junto al mismo se sienten cardenales y expertos en alta tecnología, destaca un reporte publicado en el sitio digital del diario Vatican News.
El líder de la Iglesia católica señaló que científicos e ingenieros “trabajan con sincero entusiasmo en tecnologías capaces de aliviar un sufrimiento inmenso”, mientras se escucha a “líderes políticos y funcionarios públicos que han perseverado en la búsqueda de normas justas”
Sin embargo, se refirió a “rumores inquietantes sobre sistemas de armas cada vez más autónomos, prácticamente fuera del control humano” y también a “informes muy preocupantes sobre algoritmos que pueden impedir el acceso a la atención médica, el empleo y la seguridad, basándose en datos viciados por prejuicios e injusticias”.
Señalo que junto al “silencio de quienes no tienen voz cuando se toman decisiones”, también resuenan con fuerza “decisiones que corren el riesgo de generar nuevas formas de exclusión y sufrimiento”.
“La Inteligencia Artificial debe ser desarmada”, enfatizó y señaló que “la palabra es fuerte, lo sé, pero fue elegida deliberadamente porque este momento necesita palabras capaces de atraer la atención, despertar conciencias e indicar caminos que la humanidad pueda seguir”.
La Iglesia lleva mucho tiempo comprometida con el desarme nuclear, como un “servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana”, y del mismo modo, “la Inteligencia Artificial hoy requiere ser desarmada”, porque “al igual que la energía nuclear, debe estar al servicio de todos y del bien común”, aseveró.
“Las decisiones sobre tecnología nunca deben separarse de la conciencia y la responsabilidad”, y “solo con una visión tan integral se puede orientar la Inteligencia Artificial hacia el bien común”.
Solo juntos, quienes diseñan sistemas y quienes sufren sus consecuencias, los países más ricos y los más pobres, las instituciones y las personas, los centros de poder y las periferias “podremos construir un futuro, no para unos pocos privilegiados, sino para toda la humanidad”, agregó el papa León XIV. ga/ort













