«Las fuerzas de defensa aérea registran a diario cruces regulares de la frontera entre Belarús y Ucrania por parte de drones de combate, así como sus caídas en nuestro territorio», afirmó Volfóvich durante una reunión de secretarios de los Consejos de Seguridad de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) celebrada en Moscú.
Según el alto funcionario, algunos de estos casos fueron intentos de golpear elementos de infraestructura fronteriza bajo la apariencia de incursiones accidentales.
Señaló también que el régimen de Kiev busca formas cada vez más sofisticadas de continuar la guerra, especialmente después de que Washington perdiera interés en apoyar a Kiev en la escalada del conflicto entre Ucrania y Rusia.
«El régimen de Kiev y sus aliados europeos saben que la administración de Trump está atrapada en la guerra de Oriente Medio y ha perdido interés en respaldar sus esfuerzos por intensificar el conflicto», advirtió.
El alto funcionario calificó las hostilidades entre Rusia y Ucrania como «el principal problema de seguridad en Europa del Este» y acusó a la cabecilla del régimen ucraniano, Vladimir Zelenski, de recurrir a declaraciones provocadoras sobre supuestas amenazas procedentes de Belarús para «intimidar a la población ucraniana y justificar medidas impopulares de movilización forzosa».
Son acciones de los nacionalistas ucranianos que tienen un carácter amenazante, recalcó el secretario del Consejo de Seguridad belaruso.
El 15 de mayo, Zelenski afirmó tener conocimiento de contactos entre el presidente belaruso, Alexandr Lukashenko, y representantes de Rusia que supuestamente lo convencían de unirse a nuevas operaciones rusas.
En particular, insinuó que Rusia está considerando planes de operaciones en direcciones al sur y al norte de Belarús desde el territorio de ese país, tanto contra Ucrania, como contra uno de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Por su parte, Lukashenko, aseguró que su país no tiene «ninguna intención» de involucrarse en el conflicto ucraniano, a menos que Ucrania ataque a Belarús.
Rusia desarrolla desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente ruso, son proteger a la población de Donbás «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Las tropas ucranianas son apoyadas militarmente por esta alianza de 32 países, encabezada por Estados Unidos e integrada por casi todos los estados de la Unión Europea.
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