El canciller precisó que el Observatorio de Medios de Cubadebate examinó los artículos publicados por el medio ibérico sobre Cuba durante una semana y confirmó que ninguno fue escrito desde su corresponsalía en el territorio nacional.
Rodríguez calificó esta situación como una práctica deliberada que habla sobre el país desde Miami y Madrid, sigue los patrones narrativos del poder estadounidense y presenta cada agresión, amenaza o acto de injerencia de Washington como si fuera una noticia neutral.
El canciller aclaró que el problema no radica en que El País tenga línea editorial, pues todo medio la posee, sino en que disfrace como periodismo lo que funciona cada vez más como militancia ideológica.
Según el análisis divulgado, esta cobertura se caracteriza por estar pobremente documentada, subordinada a la derecha neoconservadora y sostenida por firmas previsibles, mediocres y funcionales a la guerra mediática de las grandes corporaciones de la comunicación.
La denuncia del jefe de la diplomacia cubana se produce en un contexto de escalada de la presión estadounidense contra Cuba, que incluye sanciones económicas, acusaciones judiciales sin base legal y amenazas de intervención militar.
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