La factura petrolera superó los 817,1 millones de dólares entre enero y abril, cifra superior en 56 millones respecto a los 761,2 millones de dólares contabilizados en igual período de 2025. En contraste, el volumen importado apenas creció 0,9 por ciento, reflejó el BCR.
El comportamiento del mercado, añadió, estuvo marcado por el encarecimiento internacional del crudo desde finales de febrero. En varios momentos, el petróleo intermedio de Texas (WTI) rebasó los 100 dólares por barril, situación que impactó directamente a El Salvador debido a su dependencia de combustibles importados.
Sobre el diésel, el Banco explicó que la mayor alza dentro de la factura petrolera, las importaciones del derivado crecieron 27,3 por ciento y sumaron 272,9 millones de dólares, equivalente al 33,3 por ciento del total.
Por su parte, las gasolinas representaron 260,4 millones de dólares, con un incremento de 2,9 por ciento, aunque el volumen adquirido mostró una caída de 4,4 por ciento.
El BCR también reportó una reducción de 11,8 por ciento en las importaciones de gas propano, mientras el keroseno para motores de reacción aumentó 52,9 por ciento. Asimismo, el fuel oil cayó 47,2 por ciento y los gases licuados disminuyeron 50,9 por ciento.
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