Al intervenir en el Parlamento, Lecornu intentó restar el peso que buscan imprimirle diputados del ultraderechista Agrupación Nacional (RN) al tema de los disturbios del fin de semana, con saldo de un muerto y más de 150 heridos.
Será necesario apoyar de cualquier forma a las fuerzas de seguridad interior, declaró el jefe de Gobierno ante la arremetida del RN para demandar mano dura ante lo que consideran como daño irreparable a la imagen de Francia en el exterior.
El ministerio galo del Interior informó sobre el arresto de cerca de 900 personas en todo el país, luego que varias ciudades importantes como Lyon, Saint-Denis, Marsella, Lille y Toulouse fueron escenarios de actos violentos de jóvenes y adolescentes.
“La justicia se impondrá con la aplicación de la ley de la República”, prometió el primer ministro en el caldeado debate del legislativo, donde se escucharon propuestas de la ultraderecha para imponer limitaciones a la inmigración.
“No podemos caer en una especie de esquizofrenia, al dar a entender que son las fuerzas del orden público las que generarían el propio desorden”, consideró el jefe de Gobierno.
Con ello, Lecornu pretendió salir al paso a declaraciones del diputado Clémence Guetté, de la Francia Insumisa, quien acusó a las fuerzas del orden de cargar contra personas que de ninguna forma estaban implicadas en los disturbios.
El canal BMF TV indicó que un agente disparó desde una patrulla una bomba lacrimógena, cuyo impactó dañó a un menor de 13 años, quien al parecer no estaba ligado con los desórdenes para celebrar la victoria del PSG en la Liga de Campeones.
Al respecto, el jefe de Gobierno informó que el 98 por ciento de los detenidos eran varones y un tercio de ellos, menores de edad, todo lo cual llevó a numerosas medidas de custodia policial, acotó.
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