Los reclamos fueron hechos ante la Embajada de Washington en esta capital por representantes de organizaciones como el Partido Comunista de México, el Frente de la Juventud Comunista y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí.
El mitin se erigió una protesta “por toda la situación a la que Estados Unidos está condenando al pueblo cubano”, manifestaron los participantes en alusión al endurecimiento del cerco económico, comercial y financiero aplicado por la nación norteña durante más de 60 años.
La falta de acceso a combustibles derivada de este recrudecimiento afecta ámbitos tan sensibles como la generación de energía eléctrica, el funcionamiento de hospitales, la producción y distribución de alimentos y el bombeo de agua en la mayor de las Antillas.
En el 95 cumpleaños de Raúl Castro, los activistas tacharon de falsa la acusación presentada el 20 de mayo por el Departamento de Justicia estadounidense contra el líder de la Revolución, y subrayaron que todas las calumnias se desvanecen ante la fuerza de la Historia.
Al dar lectura a una declaración en nombre de la Asociación, Ivón Guerra expresó “su más profundo reconocimiento a quien, con valentía, lealtad y visión revolucionaria, acompañó a Fidel Castro en la construcción y desarrollo de la Revolución cubana”.
Refirió que “su ejemplo de firmeza y compromiso continúa guiando a las generaciones que defienden la soberanía y la justicia social”.
Frente a la escalada mediática promovida por Washington, “que busca justificar una agresión militar” contra la mayor de las Antillas, llamó a la comunidad internacional y a la opinión pública a discernir entre la información verificada y la propaganda.
Denunció que “se inventan falacias de que Cuba es una amenaza, cuando la mayor amenaza del mundo es la élite estadounidense que promueve guerras y aumenta sus riquezas con la muerte de miles de personas inocentes”.
Los asistentes al acto subrayaron que el pueblo de la isla está dispuesto a defenderla ante cualquier agresión, e instaron a redoblar las demostraciones en respaldo a la nación caribeña.
Luego de la acusación contra Raúl Castro, Cuba afirmó que la administración norteamericana “carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción” y calificó la imputación de “acto despreciable e infame de provocación política”, basado en la manipulación de un incidente de febrero de 1996.
En esa fecha fueron derribadas dos aeronaves de la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, que violaba repetidamente el espacio aéreo cubano.
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